Me aburro someramente. Las tardes de los domingos acaban siendo pesadísimas. Y en días como hoy, desempolvo la guitarra, afino las cinco cuerdas que me quedan y me da por cantar. Normalmente suelen ser canciones que me gustan mucho, lo suficiente como para dejarme los dedos en el metal de las cuerdas. Pero hoy me ha dado por retomar un antiguo proyecto, llamado 'dar el pelotazo a lo Hannah Montana. Así que hoy, armado con mi guitarra, me he puesto a componer letras de canciones para mi primer disco, ese que me lanzará a la fama por ser el más cutre (como CBCAL) de la historia. Seguido muy de cerca por los de cierto personajillo al que le rompen la cara en El club de la lucha. Gracias, Edward Norton. Te quiero. :)
